Me adentro en el laberinto de los enigmas
descifrando tormentas,
deshojando flores del mal
que habitan en los bosques desangrados del alma;
escucho susurros de duendes que juegan
con semillas de fuego y aire
decidme ¿dónde se oculta la fuente de la verdad?
No debes beber de su agua
si no quieres morir reventada.

Flores del mal

4 pensamientos en “Flores del mal

  • 18 abril, 2010 a las 22:17
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    Un poema fuerte, una pregunta difícil ¿dónde se oculta la fuente de la verdad? ¡Quién pudiera saberlo!
    ¿La verdad mata? yo creía que mataba la mentira.
    Estupendo poema.
    Besos
    Marisol

    Responder
  • 19 abril, 2010 a las 4:03
    Enlace permanente

    En ello te doy la razón, es por eso que vamos por la vida ciegos, a tientas, presintiendo la verdad sintiéndola respirar y palpitar a nuestro lado pero preferimos no verla.
    No amiga, no queremos encontrar la fuente aunque gritemos que la estamos buscando, no podríamos soportar beber sus aguas y ver como a nuestros pies caen las vendas que cubrían nuestros ojos.
    Tú poema es breve pero me ha golpeado con la fuerza de un huracán, me ha llevado a un torbellino de interrogantes y reflexiones, a caminar por ese laberinto tratando de descifrar tormentas.
    Es un gran placer leerte.

    Responder

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